Surgió después de un maravilloso viaje a Oporto, donde me regalan el soporte que hará realidad mis sueños. Hasta entonces, jamás había utilizado un caballete. Cualquier sitio me parecía idóneo si se trataba de evadirme, disfrutando y expresando mediante la pintura mis emociones.

De ahí, el nombre de mi futuro proyecto “Aporto”, mi aportación personal a este nuevo reto de la vida.

La idea va cogiendo forma. Los conocimientos adquiridos y experiencias a lo largo de tantos años en otras disciplinas artísticas como el diseño y el interiorismo, se empiezan a plasmar, fundir en los lienzos mediante la abstracción. El impulso original va moldeándose poco a poco.

Hace ya cinco años que empecé a perfilar este proyecto de emprendimiento personal, pero no es hasta este momento, cuando por diferentes circunstancias en mi vida, decido dar el paso. Parece que la vida misma me indica el momento y me empuja hacia un sueño.

Y aquí estoy, dando un paso de gigante.

Mi carácter introvertido, se ve contrastado por el ímpetu y deseo de expresar mi mundo interior. A través de la creatividad, jugando con las formas, composiciones, texturas, colores, tan presentes en mi vida, reflejo de quién soy y cómo soy. En una búsqueda constante por conseguir espacios únicos, personales, llenos de armonía y equilibrio. Por ayudar a que otros también puedan alcanzar estos espacios. Hacerlos suyos. Reflejar su personalidad.

Porque los demás son los pilares de nuestra vida. La felicidad, nunca es completa si no conseguimos reflejarla en ellos.

Gracias por acompañarme en este apasionante proyecto, por dejarme hacer este “guiño” haciendo visible lo invisible. Acercando el arte a nuestras vidas.